El tercer paso es nuestro gran aliado: el maquillaje. Es imprescindible perfilar los labios. Si tus labios son finitos deberás perfilar el contorno un poquito por fuera del labio (1mm.) para conseguir un efecto óptico que los aumente. Si ya de por si la forma de tus labios te gusta simplemente sigue su forma natural. El perfilador debe ser del tono más parecido al de la barra de labios.
Los brillos de labios, las barras efecto mojado, etc. nos proporcionan un aspecto más jugoso y sugerente.
También puedes utilizar primero un color oscuro y después un tono más claro para el centro de tus labios, esto aumenta el volumen gracias al efecto óptico.
El cuarto paso es elegir el tono que más va contigo, para ello es imprescindible que tengas en cuenta el esmalte de tus dientes. Hay personas que lo tienen más amarillo que otras, aunque hoy en día siempre podemos recurrir a una clínica especializada para que nos realicen un blanqueamiento no todas nos lo podemos permitir, así que, si el esmalte de tus dientes es más bien amarillo evita , las barras de labios que contengan amarillo, como naranjas, marrones-teja y rojos muy llamativos. Es mejor escoger rosas azulados, brillos rosados, brillos marrón rosados naturales, burdeos, y vinos, los más oscuros harán que tus dientes parezcan más blancos.
Para elegir el tono también debes tener en cuenta el color que más va con tu tono de piel para ello puedes comprar una cartulina, rosa, roja, naranja, marrón... situate delante de un espejo y ponte las cartulinas de una ehn una pegadas a la barbilla y de forma perpendicular a tu cara. El color de la cartulina se reflejará en tu rostro y verás que colores te van más, este truco también te sirve para escoger el tono de colorete que más te va. |