Para quitar una mancha en el mármol, la empapamos frotando con agua oxigenada, se deja que actúe durante un par de horas, y luego aclaramos con un paño húmedo.
En cuanto a las manchas oscuras, se puede tratar de quitar con gasolina o con aceite mineral (de venta en droguerías). También pueden utilizarse los productos limpiamuebles siempre que sean de buena calidad.